viernes, 18 de febrero de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
sábado, 5 de febrero de 2011
Algunas estrategias para el desarrollo de competencias
Cognición situada y estrategias para el aprendizaje significativo.
El aprendizaje va más allá de una simple recepción de información, de saber las características de alguna sustancia o elemento de la naturaleza, de conocer el ciclo del agua, no basta con solo saber sino de experimentar, de estar en una situación critica (algo real, que se pueda manipular u observar) para que ese aprendizaje sea adquirido a partir de una experiencia, de algo vivencial.
En cuanto a la escuela y sus formas de enseñanza se enseñan aprendizajes declarativos abstractos y descontextualizados, conocimientos inertes, poco útiles y escasamente motivantes, de relevancia social limitada (Díaz Barriga y Hernández, 2002). Y donde el conocimiento se trata como si fuera neutral, ajeno, autosuficiente e independiente de las situaciones de la vida real o de las prácticas sociales de la cultura a la que se pertenece. Esta forma de enseñar se traduce en aprendizajes poco significativos, es decir, carentes de significado, sentido y aplicabilidad, y en la incapacidad de los alumnos por transferir y generalizar lo que aprenden.
Por el contrario, se aboga por una enseñanza centrada en prácticas educativas auténticas, las cuales requieren ser coherentes, significativas y propositivas; en otras palabras: “simplemente definidas como las prácticas ordinarias de la cultura” (Brown, Collins y Duguid, 1989, p. 34)
A manera de síntesis, en la perspectiva de la cognición situada, el aprendizaje se entiende como los cambios en las formas de comprensión y participación de los sujetos en una actividad conjunta. Debe comprenderse como un proceso multidimensional de apropiación cultural, ya que se trata de una experiencia que involucra el pensamiento, la afectividad y la acción (Baquero, 2002).
De acuerdo con David Ausbel (1976), durante el aprendizaje significativo el aprendiz relaciona de manera sustancial la nueva información con sus conocimientos y experiencias previas. Se requiere disposición del aprendiz para aprender significativamente e intervención del docente en esa dirección.
La preferencia y capacidades de los estudiantes para razonar en escenarios auténticos (de la vida real) puede mejorarse considerablemente a través de dos dimensiones:
a) Dimensión: Relevancia cultural. Una instrucción que emplee ejemplos, ilustraciones, analogías, discusiones y demostraciones que sean relevantes a las culturas a las que pertenecen o esperan pertenecer los estudiantes.
b) Dimensión: Actividad social. Una participación guiada en un contexto social y colaborativo de solución de problemas, con ayuda de mediadores como la discusión en clase, el debate, el juego de roles y el descubrimiento guiado.
A continuación se mencionan las estrategias para el aprendizaje significativo centradas en el aprendizaje experiencial y situado, que se enfocan en la construcción del conocimiento en contextos reales, en el desarrollo de las capacidades reflexivas, críticas y en el pensamiento de alto nivel, así como en la participación en las prácticas sociales auténticas de la comunidad.
Aprendizaje centrado en la solución de problemas auténticos.
Análisis de casos
Método de proyectos.
Prácticas situadas o aprendizaje in situ en escenarios reales.
Aprendizaje en el servicio.
Trabajo en equipos cooperativos.
Ejercicios, demostraciones y simulaciones situadas.
Aprendizaje mediado por las nuevas tecnologías de la información y comunicación (NTIC).
Las estrategias como las aquí planteadas serán más efectivas, significativas y motivantes para los alumnos si los facultan para participar activamente, pensar de manera reflexiva y crítica, investigar y actuar con responsabilidad en torno a asuntos relevantes. En particular, destacaría la posibilidad de una experiencia y actuación consciente en su comunidad orientada a una mayor comprensión y mejora.
Al hacer una pequeña encuesta con niños de 6º año de primaria sobre sus conocimientos adquiridos durante el ciclo escolar el 90% de los encuestados hacia mención acerca de aprendizajes basado en experimentos, excursiones, trabajos de campo y demostraciones de algún tema. Solo el 5% mencionaba que no se acordaba y el otro 5% hacia referencia a conocimientos memorísticos como algunas capitales de países, formulas, etc.
Queda claro que el conocimiento debe ponerse en practica, es decir movilizar los conocimientos para solucionar los problemas que se presenten en un hecho real. Dice un dicho que lo que bien se aprende jamás se olvida. En realidad es cierto cuando tenemos cierto conocimiento y lo ponemos en practica o nos damos cuenta que es verdadero por medio de la demostración y/o experimentación dicho conocimiento queda situado en y marcado por mucho tiempo y mas aun cuando se le da utilidad con frecuencia.
El aprendizaje va más allá de una simple recepción de información, de saber las características de alguna sustancia o elemento de la naturaleza, de conocer el ciclo del agua, no basta con solo saber sino de experimentar, de estar en una situación critica (algo real, que se pueda manipular u observar) para que ese aprendizaje sea adquirido a partir de una experiencia, de algo vivencial.
En cuanto a la escuela y sus formas de enseñanza se enseñan aprendizajes declarativos abstractos y descontextualizados, conocimientos inertes, poco útiles y escasamente motivantes, de relevancia social limitada (Díaz Barriga y Hernández, 2002). Y donde el conocimiento se trata como si fuera neutral, ajeno, autosuficiente e independiente de las situaciones de la vida real o de las prácticas sociales de la cultura a la que se pertenece. Esta forma de enseñar se traduce en aprendizajes poco significativos, es decir, carentes de significado, sentido y aplicabilidad, y en la incapacidad de los alumnos por transferir y generalizar lo que aprenden.
Por el contrario, se aboga por una enseñanza centrada en prácticas educativas auténticas, las cuales requieren ser coherentes, significativas y propositivas; en otras palabras: “simplemente definidas como las prácticas ordinarias de la cultura” (Brown, Collins y Duguid, 1989, p. 34)
A manera de síntesis, en la perspectiva de la cognición situada, el aprendizaje se entiende como los cambios en las formas de comprensión y participación de los sujetos en una actividad conjunta. Debe comprenderse como un proceso multidimensional de apropiación cultural, ya que se trata de una experiencia que involucra el pensamiento, la afectividad y la acción (Baquero, 2002).
De acuerdo con David Ausbel (1976), durante el aprendizaje significativo el aprendiz relaciona de manera sustancial la nueva información con sus conocimientos y experiencias previas. Se requiere disposición del aprendiz para aprender significativamente e intervención del docente en esa dirección.
La preferencia y capacidades de los estudiantes para razonar en escenarios auténticos (de la vida real) puede mejorarse considerablemente a través de dos dimensiones:
a) Dimensión: Relevancia cultural. Una instrucción que emplee ejemplos, ilustraciones, analogías, discusiones y demostraciones que sean relevantes a las culturas a las que pertenecen o esperan pertenecer los estudiantes.
b) Dimensión: Actividad social. Una participación guiada en un contexto social y colaborativo de solución de problemas, con ayuda de mediadores como la discusión en clase, el debate, el juego de roles y el descubrimiento guiado.
A continuación se mencionan las estrategias para el aprendizaje significativo centradas en el aprendizaje experiencial y situado, que se enfocan en la construcción del conocimiento en contextos reales, en el desarrollo de las capacidades reflexivas, críticas y en el pensamiento de alto nivel, así como en la participación en las prácticas sociales auténticas de la comunidad.
Aprendizaje centrado en la solución de problemas auténticos.
Análisis de casos
Método de proyectos.
Prácticas situadas o aprendizaje in situ en escenarios reales.
Aprendizaje en el servicio.
Trabajo en equipos cooperativos.
Ejercicios, demostraciones y simulaciones situadas.
Aprendizaje mediado por las nuevas tecnologías de la información y comunicación (NTIC).
Las estrategias como las aquí planteadas serán más efectivas, significativas y motivantes para los alumnos si los facultan para participar activamente, pensar de manera reflexiva y crítica, investigar y actuar con responsabilidad en torno a asuntos relevantes. En particular, destacaría la posibilidad de una experiencia y actuación consciente en su comunidad orientada a una mayor comprensión y mejora.
Al hacer una pequeña encuesta con niños de 6º año de primaria sobre sus conocimientos adquiridos durante el ciclo escolar el 90% de los encuestados hacia mención acerca de aprendizajes basado en experimentos, excursiones, trabajos de campo y demostraciones de algún tema. Solo el 5% mencionaba que no se acordaba y el otro 5% hacia referencia a conocimientos memorísticos como algunas capitales de países, formulas, etc.
Queda claro que el conocimiento debe ponerse en practica, es decir movilizar los conocimientos para solucionar los problemas que se presenten en un hecho real. Dice un dicho que lo que bien se aprende jamás se olvida. En realidad es cierto cuando tenemos cierto conocimiento y lo ponemos en practica o nos damos cuenta que es verdadero por medio de la demostración y/o experimentación dicho conocimiento queda situado en y marcado por mucho tiempo y mas aun cuando se le da utilidad con frecuencia.
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